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Yanquis imperialistas
Por Horacio Cárcamo Álvarez *

* Abogado, especializado en Derechos Humanos. Esxsecretario de Educación de Bolívar
De la fiesta se habla de acuerdo a como nos va en ella. Los entusiastas de la Cumbre de Las Américas hacen un esfuerzo enorme para justificarla luchando a brazo partido por encontrarle sus dividendos, y en honor a la verdad, las cuentas no dan.

Los contrastes se dejaron notar; Cartagena, una de las ciudades más pobres del país, con uno de los barrios más lindo del mundo, ciudad vieja, albergo entre sus encantos a los ilustres visitantes de treinta y tres naciones. Como en el pasado su fortificación le sirvió para defenderse, aunque en esta ocasión no lo hizo de piratas ni corsarios, sino de habitantes no aptos de mostrar a la visita glamurosa.

Para no pasar la pena con los invitados forzaron el desplazamiento de desempleados, el de vendedores informales, mendigos y locos que afeaban, según el nuevo estereotipo clasista de belleza, a la ciudad colonial.

La ciudad vieja se convirtió en el modelo de desarrollo humano que viene haciendo carrera en Cartagena: el apartheid, a través del cual se desplaza y despoja a los pobres y a los negros de todo lo que la minoría rica va considerando lindo y explotable comercialmente.

Una nueva conceptualización a los fenómenos sociales propios de sociedades fracturadas por los desequilibrios en el ingreso y la inequidad está de moda; por ejemplo: invasor del espacio público ahora solo es el que tira la carreta vendiendo frutas o hace cualquier cosa en la vía para proveerse un sustento informal; quienes convierten los andenes en terrazas de sus negocios o invaden plazoletas, como Café Valdez, que se tomo la de la paz para una de sus tiendas y la Hyundai que hizo lo propio en el Camellón de los Mártires para vitrina de sus carros  se les conoce como inversionista.

El presidente de los EEUU pretendió cambiar la historia al expresar que lo de imperialistas es una cosa del pasado, más concretamente de tiempos de la guerra fría, época en la que él ni siquiera había nacido indico. La verdad es otra, los yanquis no han cambiado en nada su política exterior, y siguen "plagando la América de miseria en nombre de la libertad".

La presencia en la Cumbre era para asegurarse que los pueblos de América, que comparten origen, lengua, cultura y costumbres no se unirían, y por su prohibición expresa no aceptarían a Cuba en su regazo ni se hablaría del tema de las drogas, ni de las Malvinas donde ellos se declararon imparciales, tal como lo hicieron cuando la Nueva Granada luchaba contra España por la libertad.

Desde el congreso anfictiónico o plenipotenciario de Panamá en 1824 los EEUU se dedican a sabotear la unión de la América meridional como la llamaba Bolívar. Torpedearon la creación de la gran nación con la que soñó el libertador, fueron indiferentes a la causa libertaria de estos pueblos, a los que le han saqueado sus riquezas, han patrocinado gobiernos sanguinarios, títeres de sus intereses y hasta desmembrado territorio, como en el caso de México y Colombia con el istmo de Panamá.

Más pobres no pueden ser los resultados, amén del boato y el derroche de millones de dólares en una ciudad donde los damnificados de la ola invernal viven de la caridad y la limosna, las noticias de la Cumbre fueron: el burro del pintoresco ex alcalde de Turbaco, las putas conejeadas por los de la seguridad del presidente Obama y la solicitud presentada por Shakira para que  se liberara a Ublime.



horaciocarcamoalvarez@yahoo.com

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