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Debate sobre ética periodística
Verdad y objetividad, ¿meras mercancías?
Capítulo VIII
En Cartagena, el caso de los periodistas que se venden a los gobernantes de turno sigue  debatiéndose en distintos escenarios, particularmente académicos, en los cuales existen dos corrientes marcadas: una que señala que el asunto debe ser discutido únicamente entre comunicadores ("la ropa sucia se lava en casa", argumenta con convicción), y otra que considera que, por la gravedad de ciertos hechos, el tema debe debatirse públicamente y, de probarse que se han utilizado recursos públicos, los periodistas mercenarios y los funcionarios venales que los auspician deben ser denunciados ante las correspondientes autoridades.    



EN EL PRÓXIMO CAPÍTULO:
Los periodistas mercenarios en Cartagena. Cuánto gastan las dependencias de la Alcaldía en varios comunicadores que, como señala la sabiduría popular, "tienen una toalla mojada en la boca".
Por lo que se sabe, en otras ciudades del país, y a distintos niveles, este tipo de práctica suele ser común. En otros países se conocen casos de antología, como el del exiliado cubano Carlos Alberto Montaner, quien lideró un grupo de periodistas al servicio del gobierno de los Estados Unidos. O el de Donald Zavala, quien, con decenas de comunicadores bolivianos, recibía dineros de los gobiernos militares a cambio de respaldarlos desde sus trincheras periodísticas.

Como se señalara en la entrega anterior, este tipo de individuos existen en todo el mundo, ya que "los periodistas sin ética son una mercancía barata, que se compra y se vende fácilmente", de acuerdo con lo expresado por el comunicador boliviano Alfonso Gumucio.

"Disminuye en México"
Para Laura Vega, reportera del periódico Reforma, de México, el problema ha disminuido  considerablemente en
comparación con hace 20 años, ya que algunos medios de comunicación han aumentado el salario y las prestaciones de los reporteros. En su concepto, la preparación en las universidades también ha contribuido a que el famoso "Chayo" (dinero a reporteros) haya prácticamente desaparecido a nivel federal. 

De acuerdo con la comunicadora, el tema de los periodistas mercenarios al servicio de los gobiernos ha sido ampliamente debatido en México, lo que condujo a que la mayoría de los periódicos nacionales adoptaran códigos de ética muy estrictos al respecto. Como ejemplo señaló el caso del periódico Reforma, que prohíbe que sus reporteros acepten invitaciones de sus fuentes. Otros medios, según Vega, "no permiten que se acepten regalos ni dinero".

"Sin embargo", reconoce la periodista, "en los estados continúa perenne dicha práctica,  sobre todo en las Cámaras de representantes locales, donde los diputados les otorgan cierta cantidad de dinero a los reporteros para que les publiquen una nota a su favor".

Sobre casos concretos de dádivas a periodistas, Laura Vega cita al expresidente Carlos Salinas de Gortari, en cuyo época "la mayor parte de los reporteros recibía dinero y eran palomeados en una lista de la Presidencia de la República. En ese tiempo esa práctica también era común en la Cámara de Diputados, donde los legisladores regalaban desde dinero hasta casas y automóviles".

"Grave en Nicaragua"

<<< Ir a Capítulo VII
En Nicaragua el problema es bastante grave; sin embargo, por diferentes circunstancias, no se debate formalmente ni en el seno de las organizaciones de periodistas ni en los foros o instancias especializadas que operan en el país.

Así lo señala Moisés Martínez, reportero del periódico La Prensa, de Nicaragua, quien cree que el principal problema es que muchos periodistas se convierten en personajes con mucha influencia en la comunidad, y en muchas ocasiones son manipulados a favor de determinados sectores políticos o económicos.
Lo grave, para Martínez, es que "no existe ningún cuestionamiento público al respecto, por lo que la gran mayoría de estos periodistas mercenarios continúan con sus espacios de comunicación".

Entre los casos conocidos, el periodista cita el del conductor de un programa televisivo llamado "Buenos Días", de apellido Lacayo, quien en 1999 era dueño de una gran audiencia en Nicaragua, lo que lo convirtió en uno de los periodistas más influyentes de la televisión de ese país. En Managua era vox populi que dicho personaje cobraba dinero a cambio de entrevistar a funcionarios y dirigentes políticos.

Pero la ambición rompió el saco y el caso fue investigado porque, de acuerdo con pruebas que practicó la Contraloría General de la República de Nicaragua, Lacayo recibía injustificadamente dineros de las arcas oficiales. El periodista estuvo preso varios meses, "pero luego la investigación se cerró debido a influencias políticas, ya que otros personajes fueron detenidos junto con él y todos fueron liberados", de acuerdo con lo expresado por Moisés Martínez.

En la Alcaldía de Cartagena, un caso singular
Familias en Acción es un programa manejado por la Presidencia de la República a través de Acción Social (la otrora Red de Solidaridad Social) que consiste, básicamente, en la entrega de subsidios a la población marginada. Estos programas no requieren de cuantiosas inversiones publicitarias, ya que, por sus bondades, los medios de comunicación lo respaldan sin mayores esfuerzos. No obstante, del rubro 02-70-05-90-04-01-01, "Apoyo a Familias en Acción", manejado por el propio Alcalde, se han pagado sumas millonarias a varios periodistas por servicios sobre los cuales existen muy serias inquietudes. 

Pero el pago de millonarias sumas, bajo el ropaje del programa Familias en Acción, no es el único que podría explicar, aunque jamás justificar, la subordinación de ciertos comunicadores a la actual administración.

Una relación de desembolsos durante los primero cuatro meses de 2007 en las unidades ejecutoras Despacho del Alcalde, Dadis, Secretaría de Hacienda, Secretaría de Planeación, Secretaría de Participación y Departamento de Tránsito, dan muestra de cómo la Alcaldía de Cartagena, al parecer sin justificación alguna, le paga sumas millonarias a un puñado de periodistas locales.

De acuerdo con el veedor ciudadano Laureano Pereira, "este pequeño grupo de periodistas es, casualmente, el mismo que defiende a capa y espada a los funcionarios de la Administración; ataca a quienes consideran enemigos de ésta, como le ocurrió recientemente al periodista "Pirry"; y respalda irrestrictamente a un aspirante a la Alcaldía que también es apoyado desde el Palacio de la Aduana".
Vea otros capítulos:
Capítulo 1. - De cómo, en un sector del periodismo local, particularmente en ciertos noticieros radiales,  los méritos reconocidos a un funcionario suelen ser proporcionales al 'sobre' o la cuña que se reciba. O peor aún, de cómo la honra de una persona está ligada a la suma de dinero que un enemigo de la misma esté dispuesta a pagar.
Capítulo 2. - "La Voz del Sinchi", un singular relato sobre una extorsión periodística (en "Pantaleón y las Visitadoras", de Mario Vargas Llosa), que retrata de cuerpo entero varios casos locales.
Capítulo 3. - ¿Deben los periodistas tomar partido de cara a unas elecciones? Qué piensan sobre el tema ciudadanos del común y reconocidos articulistas locales.
Capítulo 4. - ¿Cuántos empleados tiene y cuál es el presupuesto de la Oficina de Prensa de la Alcaldía? Un somero estudio de cómo se maneja la dependencia que tiene entre sus objetivos mostrar a la ciudadanía las acciones del Ejecutivo, pero que, de acuerdo con los resultados de una gran encuesta contratada por el proyecto Cartagena Cómo Vamos, ha sido un rotundo fracaso.  
Capítulo 5. - ¿Qué puede hacerse desde la Academia y los propios medios para corregir el rumbo y recuperar la credibilidad perdida? Comentarios y sugerencias de políticos, dirigentes cívicos, académicos y periodistas.
Capítulo 6. - Los casos de periodismo mercenario en Cartagena han sido tema de debate en diversos foros. Según el periodista boliviano Alfonso Gumucio, este tipo de individuos prolifera porque "los periodistas sin ética son una mercancía barata, que se compran y se venden fácilmente".
Capítulo 7. - El tema del periodismo al servicio de intereses particulares y en detrimento del interés común es tema de debate en todo tipo de escenarios. Qué puede hacerse desde la academia para combatir ese mal es lo que intentan responder algunos alumnos y docentes.
Capítulo 9. - Los periodistas mercenarios en Cartagena. Cuánto gastan las dependencias de la Alcaldía en varios comunicadores que, como señala la sabiduría popular, "tienen una toalla mojada en la boca".
Capítulo 10. - Cuánto pagó en 2007 la Alcaldía, por supuestos servicios publicitarios, a varios periodistas cuya labor más visible fue la defensa ciega y apasionada de su desprendido contratante. El caso, que es  mostrado en varias universidades como ejemplo de violación a la ética periodística, ha sido puesto ya en conocimiento de los órganos de control.
Capítulo 11. - El tema de la pauta oficial sigue siendo objeto de debates en diversos escenarios. A qué se comprometieron el gobernador de Bolívar y la alcaldesa de Cartagena, en el denominado Pacto de Auditorías Visibles y Transparencia, en materia de campañas publicitarias.
Capítulo 12. - Desde la perspectiva de varios estudiantes de las facultades de comunicación social de las universidades de Cartagena, Tecnológica de Bolívar y Jorge Tadeo Lozano, un análisis del periodismo radial que se practica en Cartagena.
Capítulo 13. - De cómo el veterano periodista Pablo J. Caballero confiesa que él, todos los años, se rebusca postulando un funcionario como "personaje distinguido", y de las razones por las cuales presentó a su colega Hundelshauseen al abogado Santamaría.
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Noviembre de 2007