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Debate sobre ética periodística
Verdad y objetividad, ¿meras mercancías?
Capítulo XIII
Para varios de los futuros comunicadores, casos como el de Fernando Marimón Perea, quien bautiza a sus desprendidos patrocinadores con apelativos como "volcanes o ciclones de la sensibilidad social" y no baja de "mentirosos e insensibles" a quienes  dejan de pautar en su programa o jamás lo han hecho por la calidad del personaje o por cualquier otra circunstancia, deben ser expuestos al estudiantado como un claro ejemplo… de lo que no debe ser el ejercicio del periodismo. 


La realización de una supuesta "publicidad positiva a campañas de desprestigio" (¡¿?!) por parte del presidente de una organización gremial de periodistas, en cuyo marco se falsificaron las firmas de una veintena de comunicadores sociales y se estafó a un célebre abogado cartagenero, produjo un generalizado repudio entre los colegas del timador, muchos de los cuales, antes de conocer el escandaloso caso, eran del criterio de que "entre bomberos no deben pisarse las mangueras" y de que lo correcto era "no sacarse los trapitos al sol".
En varios escenarios, particularmente académicos, la conclusión es que ha llegado la hora de enfrentar ese tipo de hechos que tanto daño le hacen a la imagen y la credibilidad del periodismo. En el programa de Comunicación Social de la Universidad de Cartagena, donde varios de sus estudiantes monitorean la radio local y se declaran escandalizados por los casos de sobornos y extorsiones periodísticos que perciben a diario (se sorprenden de que, en ciertos programas, los funcionarios sean buenos si publicitan con sus directores y malos si no lo hacen) se ha propuesto constituir un observatorio de medios que contribuya a estudiar de manera técnica e imparcial el pernicioso fenómeno, así como a establecer un clima que propicie su desaparición.
Homenajes a funcionarios
En La Heroica, y muy posiblemente también en otros lugares del país, una práctica común es la realización de eventos en los cuales se rinden homenajes "a los mejores funcionarios del año", promovidos, organizados y llevados a cabo por ciertas agrupaciones de comunicadores sociales y financiados -la mayoría de las veces- por los mismos homenajeados. 

Para algunos periodistas, como el veterano Pablo J. Caballero, dicha práctica es totalmente lícita y no viola ningún precepto ético. Por ello, confiesa sin recato que  todos los años él postula a uno o dos funcionarios ante su colega Julio Gutiérrez Tapia, promotor de "La Noche de los Mejores", para que sean galardonados en dicho evento como "personajes distinguidos".

No obstante, otra cosa piensan periodistas de la talla del maestro Javier Darío Restrepo,  quien sobre el tema opina que "la cercanía con la fuente condiciona el proceso de búsqueda de la verdad. El periodista debe permanecer en libertad para rechazar, editar o aceptar los informes de la fuente o sobre la
Pablo J. Caballero
fuente. Esa libertad se pierde cuando hay de por medio intereses comunes, deudas de agradecimiento y, desde luego, actitudes de admiración", lo cual se produce, justamente, cuando se realizan tales homenajes.

De acuerdo con el respetado profesional, quien dirige el consultorio ético de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano y dicta talleres sobre ética periodística' en los cursos para comunicadores sociales que promueve la organización, "esa cercanía, conocida por el público, hace ver al periodista como parte de la corte del funcionario compuesta por admiradores, compinches, cómplices o interesados en gozar de sus favores".

Para Restrepo, coautor, con María Teresa Herrán, del libro 'Ética para Periodistas', "cualquiera de esas apariencias es denigrante para el periodista y mina su credibilidad. Una actitud, a la vez respetuosa y de distancia, hace ver al periodista como persona independiente y como serio investigador de la verdad de los hechos. Dos condiciones sobre las que se construyen la credibilidad y la respetabilidad de un profesional de la prensa".
Vea otros capítulos:
Capítulo 1. - De cómo, en un sector del periodismo local, particularmente en ciertos noticieros radiales,  los méritos reconocidos a un funcionario suelen ser proporcionales al 'sobre' o la cuña que se reciba. O peor aún, de cómo la honra de una persona está ligada a la suma de dinero que un enemigo de la misma esté dispuesta a pagar.
Capítulo 2. - "La Voz del Sinchi", un singular relato sobre una extorsión periodística (en "Pantaleón y las Visitadoras", de Mario Vargas Llosa), que retrata de cuerpo entero varios casos locales.
Capítulo 3. - ¿Deben los periodistas tomar partido de cara a unas elecciones? Qué piensan sobre el tema ciudadanos del común y reconocidos articulistas locales.
Capítulo 4. - ¿Cuántos empleados tiene y cuál es el presupuesto de la Oficina de Prensa de la Alcaldía? Un somero estudio de cómo se maneja la dependencia que tiene entre sus objetivos mostrar a la ciudadanía las acciones del Ejecutivo, pero que, de acuerdo con los resultados de una gran encuesta contratada por el proyecto Cartagena Cómo Vamos, ha sido un rotundo fracaso.  
Capítulo 5. - ¿Qué puede hacerse desde la Academia y los propios medios para corregir el rumbo y recuperar la credibilidad perdida? Comentarios y sugerencias de políticos, dirigentes cívicos, académicos y periodistas.
Capítulo 6. - Los casos de periodismo mercenario en Cartagena han sido tema de debate en diversos foros. Según el periodista boliviano Alfonso Gumucio, este tipo de individuos prolifera porque "los periodistas sin ética son una mercancía barata, que se compran y se venden fácilmente".
Capítulo 7. - El tema del periodismo al servicio de intereses particulares y en detrimento del interés común es tema de debate en todo tipo de escenarios. Qué puede hacerse desde la academia para combatir ese mal es lo que intentan responder algunos alumnos y docentes.
Capítulo 8. - Cómo es el fenómeno en otros países. Lo qué ocurre en Cartagena en época preelectoral. El caso de periodistas al servicio de causas políticas pagados por los gobernantes de turno.
Capítulo 9. - Los periodistas mercenarios en Cartagena. Cuánto gastan las dependencias de la Alcaldía en varios comunicadores que, como señala la sabiduría popular, "tienen una toalla mojada en la boca".
Capítulo 10. - Cuánto pagó en 2007 la Alcaldía, por supuestos servicios publicitarios, a varios periodistas cuya labor más visible fue la defensa ciega y apasionada de su desprendido contratante. El caso, que es  mostrado en varias universidades como ejemplo de violación a la ética periodística, ha sido puesto ya en conocimiento de los órganos de control.
Capítulo 11. - El tema de la pauta oficial sigue siendo objeto de debates en diversos escenarios. A qué se comprometieron el gobernador de Bolívar y la alcaldesa de Cartagena, en el denominado Pacto de Auditorías Visibles y Transparencia, en materia de campañas publicitarias.
Capítulo 12. - Desde la perspectiva de varios estudiantes de las facultades de comunicación social de las universidades de Cartagena, Tecnológica de Bolívar y Jorge Tadeo Lozano, un análisis del periodismo radial que se practica en Cartagena.
EN EL PRÓXIMO CAPÍTULO:
De los avances en la Alcaldía de Cartagena en materia de distribución eficaz y equitativa de la pauta publicitaria. El Decreto 0818/08 y la Resolución 0477/08, disposiciones para contrarrestar el periodismo mercenario.

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Fernando Marimón no solo bautiza a sus auspiciadores con simpáticos apelativos como "galáctico de la sensibilidad social" sino que, a varios de ellos, los anuncia en su noticiero con una fanfarria seguida de la entonación del himno de Cartagena.
En Colombia, gracias al auspicio de la Asociación por los Derechos Civiles -ADC-, con sede en Buenos Aires, y la Iniciativa Pro-Justicia de la Sociedad Abierta -OSJI-, por sus siglas en inglés, la Fundación para la Libertad de Prensa -FLIP- estudió durante los últimos años las distintas facetas de este fenómeno y compiló en el libro 'El Precio del Silencio' los resultados de sus análisis y las recomendaciones que se desprenden de los mismos. En la actualidad, la FLIP trabaja decididamente en varios departamentos y municipios con el fin de comprometer a los funcionarios públicos en la adopción de medidas que eviten el abuso de la publicidad oficial.

Un significativo paso adelante hacia ese objetivo lo constituye la suscripción, por parte de alcaldes y gobernadores, de  un  pacto
por la transparencia que compromete a los funcionarios a "desarrollar un procedimiento transparente para una distribución eficaz, objetiva, descentralizada y pública de la contratación de la pauta publicitaria, tanto en las entidades centralizadas como descentralizadas".

En Cartagena, tras una serie de reuniones en las que se escuchó la opinión de funcionarios, periodistas, académicos y voceros de la FLIP y de la Federación Colombiana de Periodistas -FECOLPER-, la Alcaldía manifestó su intención de evitar la concentración de pautas oficiales en pocas manos (una práctica que alcanzó extremos escandalosos durante la Administración anterior), para lo cual, además de cumplir cabalmente los principios generales de la Contratación Pública, "se considerarán los antecedentes éticos y profesionales de cada uno de los oferentes". 
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Octubre de 2009