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Pocas veces había tenido la oportunidad de conocer una lucha más honorable, romántica y al mismo tiempo tan compleja como la que se lleva a cabo por habitantes del barrio Getsemaní con el apoyo de la fundación Tu Cultura. El enemigo a derrotar en este caso se le conoce como "Gentrificación", fenómeno de transformación urbana que se caracteriza por un desplazamiento de la población nativa con poca capacidad económica por parte de otra que cuenta con una capacidad adquisitiva mayor, aprovechándose de las necesidades Vs. El potencial que a futuro tiene determinado barrio o sector en variados aspectos.

El proceso de gentrificación se halla en un estado tristemente avanzado al interior del centro histórico; pocos son ya los cartageneros raizales que encontramos en el sector. Aunque arrinconados, en un enfrentamiento asimilable a la lucha de David contra Goliat, el barrio San Diego parece ser el último oasis en el cual pueden sus habitantes rencontrarse con su historia, privilegio que reconocen le queda poco tiempo a medida que observan como la gran ola del capitalismo arrasa sus anécdotas y recuerdos de niñez.

No existe en este mundo algo más subjetivo que el concepto de belleza, la hermosura de ciertos sectores del centro histórico, su elegancia, el status que proyecta, el glamur que se respira a su alrededor, resultan deslumbrantes y cautivantes para muchos; sin embargo, otros prefieren lo simple, la lindura natural, "sin cirugías", lo básico; prefieren contemplar la cultura de las personas antes que la cultura arquitectónica, como dirían algunos políticos: "el pueblo". Ese equilibrio entre la conservación de las costumbres, que necesariamente requiere la presencia del pueblo originario, y la preservación digna de la infraestructura histórica, es lo que se pretende lograr en la lucha de este grupo de personas en contra este fenómeno de mutación urbana.

Ramón Pérez Yépez, arquitecto especialista en diseño urbano de la Universidad Nacional, actualmente Director de Control Urbano del distrito de Cartagena, considera que "los fenómenos urbanos que actualmente está viviendo la ciudad y, en especial, su centro histórico, nos llaman a una profunda reflexión sobre la ciudad que queremos; el proceso de gentrificación que está viviendo el centro histórico de Cartagena, especialmente Getsemaní, nos hace un llamado a la preservación de nuestras tradiciones y a la puesta en marcha de una verdadera planificación urbana que permita la conservación de nuestra cultura; recordemos que la mejor forma de conservar un patrimonio es ampliándolo".

Opiniones calificadas como la que acabamos de leer demuestran la importancia del tema y lo fundada de la preocupación de los habitantes del barrio Getsemaní y miembros de la fundación Tu Cultura. En realidad, qué queremos los cartageneros que se convierta Getsemani? ¿Una zona linda pero fantasma como aquellas calles del centro histórico donde están ubicadas las mansiones de poderosos personajes?, ¿una zona abarrotada de turistas y gente sin control, vendedores, coches y taxis al estilo de la plaza de Santo Domingo? ¿O, por el contrario, un espacio cultural que resalte lo hermoso de nuestros orígenes como lo que evidenciamos en la plaza de la Trinidad, con negocios que respetan el entorno y contribuyen con la tranquilidad del sector?.

Pienso que lo ideal y más beneficioso para nuestra ciudad, dado el estado actual de las cosas, sería contar con las dos opciones: la que nos ofrece la ciudad amurallada y la que se nos muestra en Getsemaní. Así, cada quien, según lo determine su gusto o estado de ánimo, podrá escoger el sitio que prefiere visitar; pero para tener esas opciones debemos tomar muy en serio el fenómeno de la gentrificación, el cual inevitablemente tiende a crear uniformidad, anulando así la libertad de escogencia. 

La gentrificación ya está teniendo lugar en Getsemaní; eso resulta evidente, sin embargo, aún estamos a tiempo de hacer algo al respecto, no se trata de frenar el desarrollo; en lo absoluto, se trata de una planificación urbana que permita la conservación de nuestras costumbres y al mismo tiempo un entorno o ambiente agradable a la vista. Existen personas preparadas en el tema, individuos que estudian este y otros fenómenos urbanísticos cuyo aporte, como el del director actual de Control Urbano, resulta trascendental para lograr el fin propuesto. Ojalá esas voces preparadas, así como la de los habitantes del sector y representantes de la fundación Tu Cultura, sean tenidos en cuenta.




* Abogado.
Especialista en Derecho Penal y Criminalogía
y en Derecho Administrativo.


anthonysampayo@hotmail.com


Agosto de 2013
Getsemaní y la gentrificación
Por Anthony Sampayo Molina *

     OPINIÓN
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