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"La celebración de espectáculos públicos en Cartagena dejó un balance positivo". Con este titular del día 7 de enero se clausuró la jornada de vacaciones y conciertos en la ciudad y, si bien Silvestre Dangón, Peter Manjarrez, Carl Cox, Armin van Buuren etc., dieron un espectáculo que dejó satisfecho a todos, la administración distrital no se quedó a tras y expuso uno aun mejor a través de una muestra de talento en improvisación y actuaciones sospechosas.

Fue tal el talento expuesto por nuestros servidores públicos que -dicen algunos - vieron cómo las rumbas electrónicas eran abandonadas al amanecer para sintonizar La W y escuchar El Mejoral, interpretado por el señor Carlos Padilla, quien con una fuerza mayor al timbre de voz de Poncho Zuleta denunciaba la solicitud de dinero e imposición de trabas innecesarias por parte de personal de la Secretaría del Interior Distrital, en procura de que se le otorgara el permiso para la realización del espectáculo "Tsunami Vallenato". Recordemos que el IDER ya había hecho su presentación estableciendo que no había problemas para la realización del show, por lo que el escenario estaba en condiciones de resistir ese espectáculo; en el mismo sentido se pronunció David Torrenegra, ingeniero civil y supervisor de la Secretaría de Infraestructura asignado para las obras de restauración de la Plaza de Toros. Al final, el Tsunami se realizó sin ningún inconveniente; al parecer las fallas eran porque parte del personal de la Secretaría del Interior se había quedado sin boleta para deleitarse con la notas armoniosas de un acordeón; según se dijo, varios palcos, con botellas de Old Pard incluidas, fueron necesarios para subsanar las fallas del afamado empresario. Dj Tiestto fue el único perjudicado, ya que la hora de su presentación -lamentablemente - coincidía con el inicio del programa de Julito y el eufórico publico prefirió a este ultimo como una especie de "after party".

Quien creía que Natalia París era indestronable en su ascendente carrera de Dj se equivocó, al menos hasta que apareció Sandra Villadiego. La hermosa exmodelo y ahora Dj de música electrónica presentaba su show en las playas de Blas El Teso cuando, casi al unísono, se escuchaba una aclamación histérica a favor de Sandra; ante la incontenible curiosidad, Naty comenzó a averiguar de quien se trataba y era que en esos momentos la H. Representante a la Cámara por Bolívar hacía una estratégica, innovadora y audaz propuesta: "construir en Cartagena un escenario única y exclusivamente para la realización de espectáculos públicos". Los asistentes a la fiesta de Natalia, dentro de los que me incluyo, presos de la euforia y el ambiente vacacional, aplaudimos dicha propuesta sin importarnos de dónde se sacaría la plata, dónde estaría ubicado y mucho menos si nuestra ciudad padecía problemas más trascendentales; lo importante en ese momento eran las vacaciones y los conciertos.

Ultramar y Summer Dance no podían salir invictos ya que el espectáculo del Distrito era Crosover, trascendía los aires del vallenato y llegaba hasta los sonidos digitalmente producidos. A pesar de que el escenario dispuesto para estas fiestas electrónicas se ubicó en apartados sitios, donde me sorprendió que llegara la jurisdicción del gobierno local ante el evidente abandono que uno observa a su alrededor, los titulares de la DIMAR y CARDIQUE decían que ellos no habían otorgado vía libre a la realización de esos dos conciertos y por lo tanto no podían tener permiso de la administración; sin embargo, tal vez por el retumbar de los grandes parlantes a través de los cuales se da a conocer la cultura electrónica y que son capaces de trasportar a los asistentes a un mundo ubicado más allá de la realidad, la ausencia de ese permiso no se vio; por el contrario, salvo el abandono de público para escuchar a Julito, los días de fiesta electrónica tuvieron lugar con un rotundo éxito. 

Faltaba aun el cierre del show distrital; como todos sabemos, lo mejor se deja para lo último y fiel a dicha premisa el secretario del Interior, con copia y todo al periódico El Universal, dio a conocer una denuncia penal por los delitos de amenaza, injuria y calumnia en contra de los señores Diomar García y Carlos Padilla (del Tsunami Vallenato) originada por toda la controversia en el otorgamiento de los permisos.

En conclusión, ninguno de los conciertos supuestamente tenía permiso y todos los conciertos se realizaron; Silvestre, Peter, Carl, Armin y Naty en sus ciudades de origen con la satisfacción del deber cumplido, los empresarios con un excelente comienzo de 2013, el público totalmente satisfecho ante la presentación de sus artistas y el Distrito de Cartagena por el piso: acusaciones mutuas, solicitudes de investigaciones disciplinarias, denuncias penales y con la sensación que nadie les para bolas.

Pero independientemente de todo: "la celebración de espectáculos públicos en Cartagena dejó un balance positivo". Eso dijo el secretario del Interior, y a la gente hay que creerle.






* Abogado.
Especialista en Derecho Penal y Criminalogía
y en Derecho Administrativo.


anthonysampayo@hotmail.com
El público espectáculo de los espectáculos públicos
Por Anthony Sampayo Molina *

     OPINIÓN