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*Abogado, Magíster en Derecho Público, Docente derecho constitucional y administrativo USB-ESAP-FUTC. Expersonero de Cartagena
Una vez leí la columna del reconocido abogado y docente doctor Héctor Hernández Ayazo, publicada el 11 de noviembre de 2012 por el periódico El Universal y titulada 'En manos del presidente', me motivé a escribir sobre el particular. Aclaro que en algunas ocasiones he estado de acuerdo con mí distinguido colega, pero esta vez no, por las siguientes razones:

En primer lugar, el señor presidente Santos sí puede rechazar la segunda terna presentada por la ASI. Lo que sí le está prohibido a él y a cualquier gobernante dentro de un Estado de derecho como el nuestro, es actuar de manera arbitraria y caprichosa. Entonces, si el mandatario decide devolver la terna porque ésta no cumple con los requisitos de orden legal y estatutario, debe obligatoriamente argumentar los motivos y las razones que lo condujeron a tomar tal decisión.

En segundo lugar, también difiero del respetado abogado cuando justifica que la ASI viole la ley y sus propios estatutos con el argumento de que en sus filas no existen personas de reconocida trayectoria para ser el alcalde encargado de Cartagena.

Si lo que se propone en la citada columna es respeto por ordenamiento jurídico en aras de la legitimidad del proceso, lo primero que se debe recomendar a los miembros de la ASI y al presidente Santos es aplicar y acatar lo estatuido en el artículo 10 de la ley 768 del 2002, el cual ordena que: "En todos los casos en que corresponda al Presidente de la República designar el reemplazo del alcalde, deberá escoger a un ciudadano que pertenezca al mismo partido o movimiento político del titular".

Asimismo, se debe recomendar a la ASI respeto por lo que consagran sus estatutos, los cuales claramente, desde el artículo 8 hasta el 10, establecen quiénes tienen la calidad de miembros, militantes y simpatizantes. Y, por supuesto, que se respete la prohibición de doble militancia de que trata el artículo 11.

He venido manifestando que al señor presidente, además de constatar los antecedentes, idoneidad y probidad de los ternados, le corresponde verificar que estos cumplan con los requisitos relacionados con la militancia, si lo que ese quiere es respetar el Estado de derecho, y no como lo plantea el respetado columnista.

Tengo entendido que los ternados no están en capacidad de probar la militancia que exige los estatutos de la ASI. Es por lo anterior que le pregunto a Hernández Ayazo, ¿Esto es Estado de derecho?  






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     OPINIÓN
ASÍ no, maestro; ASÍ no
Por Neil Fortich Rodelo *