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El Universal, en su editorial del jueves 1 de agosto, titulado "Obras son amores', señaló que "Cartagena siempre se ha caracterizado por el enorme empeño que le ha puesto a la preservación de sus tesoros históricos lo que ha permitido que siga conservando sin objeciones la condición de Patrimonio Cultural e Histórico de la Humanidad otorgado por Unesco".

Manifestó el diario local que "unas obras tan complejas y delicadas habrá de donde sacarles objeciones y reproches, por ejemplo que fue muy caro lo que se pagó por el traslado de la estatua de Colón, que se ha destruido la riqueza de fauna y flora del Parque del Centenario y que hay que esperar unos años a ver si la Plaza de la Aduana se vuelve a inundar".

Y remató diciendo que "a esta andanada de críticas que se ha desatado nuevamente contra la Revitalización del Centro Histórico, no se sabe con qué oscuros motivos, solo le falta un proceso de los organismos de control".

Y tuvo razón el editorialista: horas después, la ciudad habría de saber que la Contraloría Distrital de Cartagena, tras realizar una serie de visitas a las obras adelantadas en el Parque del Centenario, la Plaza de la Aduana y las plazoletas 'Benkos Biojó' y 'Joe Arroyo', entre otras, y revisar la ejecución de los correspondientes contratos, encontró que se habría producido "un grave detrimento patrimonial en la contratación por cerca de $698 millones y la afectación a la distinción como Patrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad por parte de la UNESCO", por lo cual se abrirá un proceso de responsabilidad fiscal a todos los servidores públicos que han tenido que ver directa o indirectamente con dichas obras.

De acuerdo con el contralor Mario Feliz Monsalve, las adecuaciones que se siguen realizando en el Parque del Centenario, así como las realizadas en la Plaza de la Aduana y unas plazoletas, no cumplieron con las disposiciones técnicas establecidas por el Ministerio de Cultura y la Dirección Técnica del Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena -IPCC, lo cual podría tener graves consecuencias para la ciudad.

Según Monsalve, los diseños de dichas obras no contemplaron lo dispuesto en el Plan de Ordenamiento Territorial, y "tienen un conjunto de detalles y observaciones que se están plasmando en hallazgos, los cuales arrojan un presunto detrimento patrimonial que suman $698 millones".

Se supo que, ante la gravedad de los hechos encontrados, y teniendo en cuenta que los mismos no tienen únicamente connotación fiscal, el contralor dispuso compulsar copias de los hallazgos a la Fiscalía y a la Procuraduría.

"Que paguen los responsables": Veedurías

Sobre los hallazgos del órgano de control fiscal, voceros de varias veedurías ciudadanas y representantes de algunos colectivos dedicados al control social manifestaron que, ante la gravedad de los hechos, tanto la Contraloría como la Procuraduría y la Fiscalía deben mostrar prontos resultados y, sobre todo, deben vincularse a los procesos que se abran a los funcionarios responsables, así como a los respectivos contratistas.

"A pesar de la defensa que algunos hacen a las obras, las cuales seguramente, de manera conceptual, tenían un sentido positivo, lo cierto es que los hechos negativos saltan a la vista, principalmente los acabados de algunas plazas y plazoletas, que son horrendos; los olores nauseabundos que se sienten en algunas, que son ofensivos; y el par de torres metálicas dispuestas en la Plaza de la Aduana, que son un insulto a la inteligencia, ya que se muestran como dos esculturas cuando en realidad son dos chimeneas para los malos olores", señaló el director de la Corporación 'El Ojo que Grita', Mario Salvador Andrade.

"A eso súmele todo lo que está pasando con el Parque del Centenario, cuya refacción muestra un desgreño de tal tamaño que deben los ingenieros y arquitectos locales sentirse apenados", remató el dirigente cívico.
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Se habrían dilapidado más de $698 millones
Obras del Centro Histórico, con monumental detrimento
        CARTAGENA

La Contraloría Distrital considera que, además del grave detrimento patrimonial, se habrían cometido innumerables irregularidades que afectarán la distinción de Cartagena como Patrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad.