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Centro Penitenciario La Picota, Bogotá, julio 15 de 2011

A la opinión pública

Rompo mi silencio, no para defenderme, si no para ratificar a los colombianos que en acatamiento al deber constitucional ciudadano de colaborar para el buen funcionamiento de la administración de Justicia he comparecido obsecuente a juicio ante mi juez natural.

Se acerca el momento para que se conozca la verdad, sin que nunca haya violado la reserva legal de mis procesos. Mi juicio ya es público. La ciudadanía tiene derecho a conocer toda la información contenida en el proceso, de manera exacta, objetiva y completa, porque como lo afirmó la Convención sobre Libertad de Información de la ONU adoptada en 1948, "el libre cambio de informaciones exactas, objetivas y completas, es esencial a la democracia, a la causa de la paz y al progreso en los ámbitos político, social, cultural y económico".

Hoy apareció en un medio de comunicación del país una noticia sobre supuestas amenazas de mi parte al ex comandante paramilitar, alias Juancho Dique. Las amenazas consistieron según el texto de prensa, en extraditarlo a Estados Unidos. Solamente la demencia criminal puede concebir que enjuiciado y detenido Javier Cáceres pueda tener ascendente en la Corporación Judicial más independiente y autónoma de la Administración de Justicia. No se calumnia a Javier Cáceres. Se falta al respeto y la consideración a la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia con la sola afirmación de que cualquier extraño a sus honorables Magistrados pueda tener algún ascendente para influir en una soberana decisión de extradición. Sería importante establecer por qué el calumnioso ex comandante no fue extraditado siendo un reconocido narcoparamilitar.

La prensa responsable es vital para la democracia, ha contribuido e inmolado sus grandes hombres en esta lucha sangrienta contra la corrupción, la impunidad y el crimen organizado en todas sus modalidades perversas.

Publicaciones parciales de procesos judiciales atentan contra el derecho ciudadano a la información completa, exacta, objetiva, veraz e imparcial. No reclamo derechos personales, solo exhorto a que no se me convierta en instrumento para conculcar a los colombianos todos, el derecho constitucional a recibir informar veraz e imparcial.


En el expediente 28436 de la honorable Corte Suprema de Justicia está la verdad, también las injurias y las calumnias. Pero admito que cuando no se quiere ver, o los intereses ciegan nos volvemos como los búhos de los pantanos, que a mayor claridad, menos ven. Por qué este refrito periodístico? Porqué no se informa al público la fecha de la declaración en la que el ex paramilitar aludió a las supuestas amenazas? Porqué no se advirtió a los lectores del medio que incluso el mismo Juancho Dique, que ha desvirtuado e infirmado esa afirmación? Porqué no se advirtió que la noticia había sido difundida con anterioridad? Será que la noticia es el pretexto mediático para que respetables órganos judiciales adopten inminentes decisiones presionadas por noticias de contenido tendencioso y no sobre la verdad procesal?

Mucho contribuiría al prestigio y credibilidad del medio periodístico la explicación sobre el contexto, oportunidad del texto periodístico divulgado.