Copyright 2010. All Rights Reserved. www.revistaelmetro.com

::.Síganos también  en--.>
Cartagena Colonial vs Cartagena Democrática
Por Germán Osorio Buelvas *

* Sicólogo
Cartagena de Indias, este territorio que lleva casi 500 años de haber empezado como ciudad, es en estos primeros años del siglo XXI una ciudad estratégica en muchos aspectos, como en general lo ha sido con algunos altibajos, a lo largo de su historia. Cabe resaltar que las murallas fueron construidas a finales del siglo XVI; el coliseo romano en el siglo I. Tengamos en cuenta lo realmente joven de nuestra ciudad en el marco histórico mundial; una ciudad casi nueva en la que hay mucho por construir aún.

La historia es definida por causas naturales, y por el quehacer humano, a veces accidental, y a veces intencionado. Refiriéndome a dicha intencionalidad, y a modo de ejercicio para desarrollar las ideas que motivan este escrito, yo identifico dos "líneas" políticas en mi ciudad. No se excluyen mutuamente; las veo más bien como tendencias históricas. El progreso es un cambio paulatino y eterno.

El gobernante, a más alta la dignidad que ostenta, mayor espacio para la reflexión a conciencia debe destinar, a fin de gobernar con equidad en medio de las realidades que solo él conoce. La tiranía nace de la intención terca de hombres siempre bien intencionados, pero poco dados a considerar posibilidades distintas a las que ya conocen. El ego puede ser muy asfixiante para un debate de ideas, y en un grupo donde una idea se impone, ésta baja al peldaño de los caprichos personales. No sobra pues, la siguiente reflexión.

Por un lado, veo una Cartagena colonial, colonizada, donde, a pesar de los años, la escena de conquista y colonia se repite, de modos más sutiles que otrora, pero igual de contundente en sus efectos visibles. Veo una Cartagena donde un grupo muy minúsculo de familias hacen de realeza moderna, procurando ya no recaudar los impuestos, sino instalarse estratégicamente en cargos de poder, para disponer de ellos. Una Cartagena donde se menosprecia la voz de quien no tiene ciencia, dinero, prestigio, para hacerse escuchar, mientras quienes administran la ciudad, midiendo el progreso mediante obras civiles, prefieren escuchar la voz del contratista. Se le pide la opinión al vendedor y no al cliente.

Veo otra Cartagena, democrática, donde en ocasiones, políticos tal vez idealistas, que han escuchado y visto a la ciudadanía, y respetan su punto de vista, acatando la institucionalidad de los cargos que ostentan, disponen de soluciones empoderadoras, donde el ciudadano común accede a cargos y tareas sencillas, pero contundentes, a la hora de fortalecer el tejido humano, sobre todo el de los más pobres. Una Cartagena tan democrática, que atiende los problemas de todos, incluso de los ricos; porque el gobernante entiende, que el origen y la solución de todos los males, no siempre está en el dinero. Una Cartagena con obras civiles, que el cartagenero acepte, disfrute, use y finalmente tome como propias, pues están hechas a su medida.

No quiero, después de esta breve exposición, entrar a dar argumentos a favor de uno u otro aspecto, que consecuentemente serían tildados de izquierda o derecha. Mi objetivo es, en lo posible, hablarle "al oído" por este medio, a ese pequeño grupo de personas que hoy día ostentan el poder en mi ciudad, y porque no, en mi departamento (La idea es extensible a ambos entes), con estas dos radiografías "diagnósticas" de posibles ciudades que, por los afanes del día a día del ejercicio de gobierno, y por la posición privilegiada que nuestros dignatarios ostentan, tal vez (Y solo tal vez) podrían estar pasando por alto. Los períodos apenas comienzan, y sé que si alguien identifica en las administraciones de nuestros gobiernos las tendencias nocivas a las que me he referido, no dudará en aplicar los correctivos del caso, y enderezar la parte de la historia que está en sus manos escribir.



geosbu@hotmail.com


     OPINIÓN