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Los economistas Laura Cepeda Emiliani y Adolfo Meisel Roca publicaron en marzo de 2013, un trabajo de investigación titulado: "¿Habrá una segunda oportunidad sobre la tierra? Instituciones coloniales y disparidades regionales en Colombia", Documentos de trabajo sobre economía regional No. 183, Banco de la República Sucursal Cartagena.

El objetivo del estudio consistió en analizar los orígenes coloniales de las desigualdades territoriales en nuestro país. En el primer acápite del documento, hicieron dos (2) afirmaciones fuertes y reveladoras. La primera: "Como se sabe, Latinoamérica es el área del mundo con la peor distribución del ingreso", y una segunda: "Colombia es uno de los países con peor distribución del ingreso en el mundo". En lo personal, agregaría una tercera que es sostenida por ciudadanos, investigadores y funcionarios locales desde hace un buen tiempo: "Cartagena es la ciudad con mayores niveles de inequidad y exclusión en Colombia".

Cepeda y Meisel apoyaron su indagación en los trabajos de expertos con gran reconocimiento en la academia mundial, como Douglass C. North (Institucionalismo), James Robinson, Daron Acemoglu, Kenneth Sokoloff, Stanley Engermann y Simon Johnson; así como, en ejercicios realizados en Latinoamérica por Miriam Bruhn, Federico Gallego, William Maloney, Felipe Valencia Caicedo, Melissa Dell y  Nathan Nunn. De igual forma, citaron los trabajo en Colombia de Camilo García-Jimeno, Jaime Bonett, Juan Mendoza, Andrés Rosas, y uno bastante reciente de Acemoglu, García-Jimeno y Robinson.

El hecho de dedicar todo un párrafo a referenciar trabajos internacionales y domésticos sobre el tema, solo pretende mostrar cómo la investigación de Cepeda y Meisel cuenta con un notable soporte teórico y evidencia empírica valiosa, lo cual le da robustez a sus disquisiciones y resultados encontrados.

Luego de abordar asuntos relacionados con la geografía económica del país, la geografía física, el desarrollo económico y los mapas de pobreza, los dos investigadores llegaron a las siguientes conclusiones:

- Los profundos desequilibrios económicos regionales tienen sus raíces en el tipo de organización social que se consolidó a finales del período colonial.

- Las estructuras sociales que había a fines del siglo XVIII en lo que hoy son los departamentos de Santander y el Chocó, explican en buena parte por qué el primero es la zona más próspera de Colombia en la actualidad y el último muestra los peores indicadores de pobreza del país.

- Los resultados son bastante claros en aquellos departamentos y municipios que tuvieron instituciones coloniales más excluyentes (como la esclavitud, la encomienda, la mita, los resguardos, la falta de acceso a la tierra y la educación por parte de los negros e indígena) son hoy las menos desarrolladas.

- El panorama anterior podría llevar a una visión muy pesimista del futuro de las regiones económicas colombianas más rezagadas. Pero afortunadamente para estas, sí existe una segunda oportunidad sobre la tierra en la medida en que pertenecen a un país donde hay libre movilidad de la mano de obra.

- En aquellas regiones cuyas instituciones no permiten una rápida mejoría de su población, siempre está abierta la posibilidad de emigrar hacia aquellas donde la historia institucional fue más favorable y son hoy más dinámicas. Pero para que ello pueda ocurrir es necesario invertir mucho en el capital humano de la periferia, que es en últimas la mejor política de desarrollo regional.

- Finalmente, en el trabajo de Jaime Bonett y Adolfo Meisel, citado en el documento comentado, se afirma: "Las recomendaciones de política apuntan a considerar que la inversión en capital humano sería la estrategia adecuada para fomentar la prosperidad económica de largo plazo".

En la Cartagena de Indias de principios del segundo decenio del siglo XXI, pareciera que algunos de nuestros líderes de los sectores público, privado y de la élite social, actuaran bajo los modelos mentales de la colonia: manteniendo instituciones y actitudes excluyentes (semejantes a las de esa época), premiando las actividades extractivas, en lugar de promover las inclusivas, como se hizo en Norte America; y olvidando que una sociedad desigual y en extremo clasista como la que se dio en los tiempos de la esclavitud, no nos permitirá avanzar hacia un verdadero desarrollo humano. Nathan Nunn afirma en su estudio que "haber tenido esclavitud (en Latinoamérica, el Caribe y algunos estados y condados de USA) tuvo un efecto negativo de largo plazo en términos de crecimiento".

¿Qué hará el nuevo alcalde o alcaldesa de Cartagena de Indias al respecto?





* Economista con especialización en Finanzas
y Legislación Financiera. Exalcalde encargado
y exsecretario General de Cartagena.


f.merlano@hotmail.com

Junio de 2013

Modelos mentales coloniales
Por Felipe Merlano de la Ossa *



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