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El periodista y escritor José Alejandro Castaño, tras su salida del diario El Heraldo, donde ocupó el cargo de editor general, manifestó que en la capital del Atlántico "los periodistas deben comercializar información a cambio de dinero, lo cual es gravísimo. Se ferian igual que modelos prepagos. Y que nadie se aterre. Ese es pan de todos los días en Barranquilla".

Según el cronista, ganador del Premio Rey de España en 2003 y del Premio Simón Bolívar de periodismo en 2005, 2006 y 2007, "las ruedas de prensa son el gran artificio de los comunicadores organizacionales".
Debate sobre ética periodística
Verdad y objetividad, ¿meras mercancías?
Capítulo XIV
sido estudiados en todo el país por numerosos tratadistas, y que en Cartagena tienen como sus máximos exponentes a tres o cuatro periodistas radiales, uno de los cuales bautiza a sus patrocinadores con risibles apelativos como "volcanes de la sensibilidad social" y no baja de "mentirosos e insensibles" a quienes no pauten en su peculiar noticiero.    

Como parte de la lucha contra ese tipo de prácticas, la Alcaldía de Cartagena promulgó el Decreto No. 0818 y la Resolución 0477, ambos de 2008, los cuales contemplan una serie de disposiciones para que, cuando se requiera adelantar alguna campaña publicitaria (que sea realmente necesaria, no para justificar el pago de silencios cómplices), se observen estrictamente los principios de la Contratación Pública. Con ello, de acuerdo con los funcionarios del Distrito, se evita la concentración de las pautas oficiales en pocas manos,  propiciando "un procedimiento transparente para una distribución eficaz, objetiva, descentralizada y pública de la contratación de la pauta publicitaria, tanto en las entidades centralizadas como descentralizadas".

"Y pocas veces son útiles", señaló, "al menos en Barranquilla, como insumo periodístico. Son oportunas para que los explotados periodistas radiales vendan sus espacios al funcionario de turno y le pidan pauta como quien pide limosna".

En su carta de despedida a sus colegas del diario barranquillero, Castaño, quien para elaborar sus crónicas no ha tenido empacho en convivir con narcotraficantes, sicarios, y paramilitares, aseguró que "El Heraldo, lo mismo que La Libertad y los noticieros locales de radio y televisión se callaron verdades, unos por miedo, otros por falta de compromiso con la ciudad y otros porque recibieron dinero de los corruptos a través de ese cartel de compra de conciencias que se llama pauta publicitaria oficial".

El día en que en RedCaribe, un espacio virtual que integran más de seiscientos periodistas de todo el país, fueron publicadas las polémicas declaraciones del ex editor de El Heraldo, varios estudiantes de comunicación social de la Universidad Tecnológica de Bolívar manifestaron su sorpresa porque ningún miembro de la red se hubiese referido a las mismas. Sólo uno había aludido a ellas, manifestando que "si José Alejandro conociera lo que ocurre en Cartagena en esa materia, sus conceptos habrían sido iguales, o peores."
Un gran paso adelante
Pero lo que ocurre en esa materia, como se había señalado en RedCaribe, viene combatiéndose en Cartagena con decisión, aunque con altibajos y dificultades, desde varias entidades oficiales y empresas de servicios públicos, cuyos titulares han comprendido el daño que, a la democracia local, a la ciudadanía, a los funcionarios y hasta a la propia prensa, causa el periodismo extorsivo que algunos se empecinan en practicar. Y son los trueques de favores oficiales  por silencios  cómpli-
ces  o  elogios  caprichosos  que  han
El periodista Don Podesta y los comunicadores de diversos medios locales, durante el 1er. "Encuentro de Periodismo Ético, Verídico y Eficaz" convocado por el IRI y la Alcaldía de Cartagena.
EN EL PRÓXIMO CAPÍTULO:
De cómo, a pesar de las bondades de las normas expedidas, en la Alcaldía no ha podido resolverse el problema que implica tratar de ser justos y equitativos en la adjudicación de las pautas publicitarias.

<<< Capítulo anterior
Vea capítulos anteriores:
Capítulo 1. - De cómo, en un sector del periodismo local, particularmente en ciertos noticieros radiales,  los méritos reconocidos a un funcionario suelen ser proporcionales al 'sobre' o la cuña que se reciba. O peor aún, de cómo la honra de una persona está ligada a la suma de dinero que un enemigo de la misma esté dispuesta a pagar.
Capítulo 2. - "La Voz del Sinchi", un singular relato sobre una extorsión periodística (en "Pantaleón y las Visitadoras", de Mario Vargas Llosa), que retrata de cuerpo entero varios casos locales.
Capítulo 3. - ¿Deben los periodistas tomar partido de cara a unas elecciones? Qué piensan sobre el tema ciudadanos del común y reconocidos articulistas locales.
Capítulo 4. - ¿Cuántos empleados tiene y cuál es el presupuesto de la Oficina de Prensa de la Alcaldía? Un somero estudio de cómo se maneja la dependencia que tiene entre sus objetivos mostrar a la ciudadanía las acciones del Ejecutivo, pero que, de acuerdo con los resultados de una gran encuesta contratada por el proyecto Cartagena Cómo Vamos, ha sido un rotundo fracaso.  
Capítulo 5. - ¿Qué puede hacerse desde la Academia y los propios medios para corregir el rumbo y recuperar la credibilidad perdida? Comentarios y sugerencias de políticos, dirigentes cívicos, académicos y periodistas.
Capítulo 6. - Los casos de periodismo mercenario en Cartagena han sido tema de debate en diversos foros. Según el periodista boliviano Alfonso Gumucio, este tipo de individuos prolifera porque "los periodistas sin ética son una mercancía barata, que se compran y se venden fácilmente".
Capítulo 7. - El tema del periodismo al servicio de intereses particulares y en detrimento del interés común es tema de debate en todo tipo de escenarios. Qué puede hacerse desde la academia para combatir ese mal es lo que intentan responder algunos alumnos y docentes.
Capítulo 8. - Cómo es el fenómeno en otros países. Lo qué ocurre en Cartagena en época preelectoral. El caso de periodistas al servicio de causas políticas pagados por los gobernantes de turno.
Capítulo 9. - Los periodistas mercenarios en Cartagena. Cuánto gastan las dependencias de la Alcaldía en varios comunicadores que, como señala la sabiduría popular, "tienen una toalla mojada en la boca".
Capítulo 10. - Cuánto pagó en 2007 la Alcaldía, por supuestos servicios publicitarios, a varios periodistas cuya labor más visible fue la defensa ciega y apasionada de su desprendido contratante. El caso, que es  mostrado en varias universidades como ejemplo de violación a la ética periodística, ha sido puesto ya en conocimiento de los órganos de control.
Capítulo 11. - El tema de la pauta oficial sigue siendo objeto de debates en diversos escenarios. A qué se comprometieron el gobernador de Bolívar y la alcaldesa de Cartagena, en el denominado Pacto de Auditorías Visibles y Transparencia, en materia de campañas publicitarias.
Capítulo 12. - Desde la perspectiva de varios estudiantes de las facultades de comunicación social de las universidades de Cartagena, Tecnológica de Bolívar y Jorge Tadeo Lozano, un análisis del periodismo radial que se practica en Cartagena.
Capítulo 13. - De cómo el veterano periodista Pablo J. Caballero confiesa que él, todos los años, se rebusca postulando un funcionario como "personaje distinguido", y de las razones por las cuales presentó a su colega Hundelshauseen al abogado Santamaría.
Abril de 2009