Copyright 2010. All Rights Reserved. www.revistaelmetro.com

::.Síganos también  en--.>
Debate sobre ética periodística
Verdad y objetividad, ¿meras mercancías?
Capítulo VI
Para muchos de los periodistas locales, se apunta hacia la dirección correcta cuando se señala que, de acoger el Gobierno dicha iniciativa, decenas de comunicadores podrían convertirse en propietarios de su propio medio.

Un veterano periodista radial, Carlos Mouthón Lorduy, director de noticias de RCN Cartagena, señaló sobre el particular que "el Gobierno Nacional debe reasumir las frecuencias que desde hace muchos años han dejado de utilizarse y abrir los procesos licitatorios respectivos para adjudicarlas nuevamente. Tengo la plena convicción de que los periodistas estaremos presentando propuestas para competir con quienes así lo estimen y ganar estas frecuencias".

Recordó Mouthón que "en muchos países los medios de comunicación son manejados corporativamente por los mismos periodistas, lo cual resuelve en gran medida, además, el problema que se genera con el condicionamiento que a veces se da entre quien otorga la publicidad y algunos comunicadores". 

De acuerdo con el conocido periodista, "eso nos nos permitiría a los comunicadores tener un mayor grado de independencia", principalmente en lo atinente a las relaciones con los funcionarios públicos, "teniendo en cuenta que son estos, generalmente, quienes más posibilidades tienen de contratar pautas publicitarias".    

"Una unión difícil de lograr"

EN EL PRÓXIMO CAPÍTULO:
El tema del periodismo al servicio de intereses particulares y en detrimento del interés común es tema de debate en todo tipo de escenarios. Qué puede hacerse desde la academia para combatir ese mal es lo que intentan responder algunos alumnos y docentes.
Como era de esperarse, el análisis realizado por el periodista Jairo Baena en la pasada edición de la revista Metro causó reacciones encontradas en decenas de comunicadores y otros individuos que se sintieron aludidos.

Entre quienes protestaron de manera más enérgica contra las declaraciones de Baena estuvieron aquellos a quienes, en su análisis, éste había calificado de "brujos". En su espacio en Radio Vigía, de la cadena Todelar, un ciudadano que se hace llamar Papá Walter y que dirige y conduce un programa sobre botánica, esoterismo y "orientaciones sicológicas", reclamó que no se le reconociese la condición de periodista que, según se pudo entender de sus airadas palabras, tenía por ser concesionario de tan importante emisora.

El alcalde Cartagena Nicolás Curi, con un grupo de periodistas, en la Oficina de Prensa y Comunicaciones
Para otros, sin embargo, las palabras de Baena, aunque descarnadas, corresponden a una realidad que no se puede ocultar con una mano. Ni aunque en dicha mano se sostenga una grabadora, una libreta de apuntes o una moderna video filmadora.

Quienes  así  opinaron  compar-
ten la propuesta de la empresa asociativa de trabajo  "Periodis-
tas de Bolívar", en el sentido de que el  Ministerio de Comunica-
ciones retome las frecuencias de las emisoras que actualmen-
te se encuentren apagadas y las reasigne mediante una licitación pública.


<<< Ir a Capítulo V
Para el veterano periodista Alfonso Gómez Barrios, quien dirige desde hace varios años el noticiero 'Cartagena Despierta', es claro que a todos los comunicadores debería preocuparles "el cierre de las emisoras y la venta de éstas a otros medios distintos a la radio comercial que todos conocemos".

Sin embargo, Gómez no es optimista en cuanto a los resultados de una eventual unión del periodismo local para optar a una frecuencia propia. Según "el Negro", como es conocido entre sus colegas de Cartagena, "ojalá nos pudiéramos unir aunque fuera para


subsistir, sobre todo en una ciudad como Cartagena, que ha sido escenario de todo tipo de zafarranchos tanto en la radio como en otros medios, pero la experiencia me indica que es muy difícil que los periodistas nos unamos para poder sacar avante este tipo de iniciativas".

Según el criterio del conocido hombre de radio, "hay que buscar otra fórmula para tener la oportunidad y la facilidad de comercializar la radio a través de lo que nosotros sabemos hacer." 

Una nueva oportunidad
Otro de los comunicadores que opinaron sobre el tema fue Miguel Polo Sarabia, la voz que durante varios lustros identificó Emisora Fuentes. Según él, sería muy positivo que "se aprovechara la experiencia de hombres y mujeres que hemos hecho radio en la ciudad, y así poder contar con nuestro propio medio de comunicación".

Sobre el particular, Polo Sarabia manifestó que próximamente "se abre Emisora Fuentes y con ello la posibilidad de que muchos periodistas y locutores podamos acceder nuevamente a este importante medio".

Para el veterano comunicador, la reapertura de Fuentes "nos da una oportunidad de volver nuevamente a retomar nuestros espacios", ya que, aunque no se emitirían otra vez "programas kilométricos como aquellos que normalmente se utilizaban antes", sí se podrían programar "espacios de treinta o cuarenta minutos, de acuerdo con las circunstancias y el estilo de cada programa o noticiero".

Sobre las críticas al hacinamiento que se presenta en varias emisoras, Polo advirtió que en Fuentes "ya no se emitirían espacios con la participación de tres, cuatro o cinco periodistas", ya que "las cosas han cambiado por razones económicas y por la modalidad que emplean las empresas e instituciones en la contratación de publicidad", y porque, además, la que se emite casi siempre es oficial, "y en la Administración Pública se estila repartir las pautas casi que equitativamente".

Con respecto a la unión de un sector de la prensa para optar a una emisora propia, señaló que "siempre he estado de acuerdo con que si los concesionarios de licencias y propietarios de los equipos de ciertas estaciones de radio no han hecho uso de ellas por cualquier circunstancia, lo mejor es cederlas a quienes de una u otra forma hemos dejado el pellejo en los medios".

Para el conocido comunicador, "sería bueno que el Ministerio entrara a considerar la posibilidad de que las frecuencias ociosas sean concesionadas a quienes podamos darles mejor uso", y por ello señaló que debería privilegiarse a "las agrupaciones como las que une al gremio en estos momentos en Cartagena, para de esa forma contar con una estabilidad tanto periodística como económica." 
Vea otros capítulos:
Capítulo 1. - De cómo, en un sector del periodismo local, particularmente en ciertos noticieros radiales,  los méritos reconocidos a un funcionario suelen ser proporcionales al 'sobre' o la cuña que se reciba. O peor aún, de cómo la honra de una persona está ligada a la suma de dinero que un enemigo de la misma esté dispuesta a pagar.
Capítulo 2. - "La Voz del Sinchi", un singular relato sobre una extorsión periodística (en "Pantaleón y las Visitadoras", de Mario Vargas Llosa), que retrata de cuerpo entero varios casos locales.
Capítulo 3. - ¿Deben los periodistas tomar partido de cara a unas elecciones? Qué piensan sobre el tema ciudadanos del común y reconocidos articulistas locales.
Capítulo 4. - ¿Cuántos empleados tiene y cuál es el presupuesto de la Oficina de Prensa de la Alcaldía? Un somero estudio de cómo se maneja la dependencia que tiene entre sus objetivos mostrar a la ciudadanía las acciones del Ejecutivo, pero que, de acuerdo con los resultados de una gran encuesta contratada por el proyecto Cartagena Cómo Vamos, ha sido un rotundo fracaso.  
Capítulo 5. - ¿Qué puede hacerse desde la Academia y los propios medios para corregir el rumbo y recuperar la credibilidad perdida? Comentarios y sugerencias de políticos, dirigentes cívicos, académicos y periodistas.
Capítulo 7. - El tema del periodismo al servicio de intereses particulares y en detrimento del interés común es tema de debate en todo tipo de escenarios. Qué puede hacerse desde la academia para combatir ese mal es lo que intentan responder algunos alumnos y docentes.
Capítulo 8. - Cómo es el fenómeno en otros países. Lo qué ocurre en Cartagena en época preelectoral. El caso de periodistas al servicio de causas políticas pagados por los gobernantes de turno.
Capítulo 9. - Los periodistas mercenarios en Cartagena. Cuánto gastan las dependencias de la Alcaldía en varios comunicadores que, como señala la sabiduría popular, "tienen una toalla mojada en la boca".
Capítulo 10. - Cuánto pagó en 2007 la Alcaldía, por supuestos servicios publicitarios, a varios periodistas cuya labor más visible fue la defensa ciega y apasionada de su desprendido contratante. El caso, que es  mostrado en varias universidades como ejemplo de violación a la ética periodística, ha sido puesto ya en conocimiento de los órganos de control.
Capítulo 11. - El tema de la pauta oficial sigue siendo objeto de debates en diversos escenarios. A qué se comprometieron el gobernador de Bolívar y la alcaldesa de Cartagena, en el denominado Pacto de Auditorías Visibles y Transparencia, en materia de campañas publicitarias.
Capítulo 12. - Desde la perspectiva de varios estudiantes de las facultades de comunicación social de las universidades de Cartagena, Tecnológica de Bolívar y Jorge Tadeo Lozano, un análisis del periodismo radial que se practica en Cartagena.
Capítulo 13. - De cómo el veterano periodista Pablo J. Caballero confiesa que él, todos los años, se rebusca postulando un funcionario como "personaje distinguido", y de las razones por las cuales presentó a su colega Hundelshauseen al abogado Santamaría.
Ir a Capítulo VII >>>
Enero de 2007