Copyright 2010. All Rights Reserved. www.revistaelmetro.com

::.Síganos también  en--.>
Debate sobre ética periodística
Verdad y objetividad, ¿meras mercancías?
Capítulo XI
"El dinero que los colombianos pagan en impuestos se utiliza para extorsionar a buena parte de los periodistas con la publicidad estatal, acabar su independencia, degradar la calidad de la información, desinformar a los ciudadanos y, por lo tanto, debilitar aún más a nuestra frágil democracia".




EN EL PRÓXIMO CAPÍTULO: 
Desde la perspectiva de varios estudiantes de las facultades de comunicación social de las universidades de Cartagena, Tecnológica de Bolívar y Jorge Tadeo Lozano, un análisis del periodismo radial que se practica en Cartagena.
Márquez, quien dirige igualmente el Centro de Solidaridad de la Federación Internacional de Periodistas, manifestó que esa práctica no se da exclusivamente con los periodistas radiales sino también con los televisivos y de prensa, ya que generalmente los grandes medios de comunicación remuneran a sus corresponsales por nota publicada o emitida y, "como generalmente estos ingresos suelen ser insuficientes, los reporteros trabajan en medios locales donde deben mendigar publicidad para llevar el pan a sus casas. Ahí termina la libertad para el ejercicio del periodismo en nuestro país y el derecho de los colombianos a una información veraz y equilibrada".

El dirigente gremial destacó cómo, en algunas localidades, esa degradación laboral es propiciada además por la presencia de fenómenos como el paramilitarismo, la guerrilla y el narcotráfico, pero también por funcionarios corruptos que desvían gruesas sumas del erario hacia ciertos periodistas, en pago de silencios cómplices o elogios inmerecidos.

Las denuncias instauradas
El 29 de enero de 2007, diversas veedurías denunciaron ante la Contraloría Distrital  decenas de irregularidades cometidas en el marco del programa Con Nosotros No!, varias de ellas relativas a inquietantes pagos a los directores de diversos medios radiales de la ciudad. Otra queja relacionada con dicho programa, también sobre cuestionables  pagos a periodistas pero referida a elementos disciplinarios, fue radicada el 19 de junio del mismo año en la Procuraduría Regional.   


En octubre de 2007, otro paquete de documentos que prueban la gravedad de lo ocurrido en la Alcaldía en materia de pagos irregulares a periodistas, fue puesto en conocimiento de las autoridades por nueve de los entonces diez candidatos al primer cargo distrital.

El 8 de febrero de 2008, unas organizaciones sociales presentaron otra queja ante la Procuraduría Regional, en esta ocasión por violación al régimen de inhabilidades e incompatibilidades. Según los quejosos, en su afán por favorecer a un periodista con quien legalmente no podían contratar -ya que un hermano suyo era, para la época, concejal de Cartagena - varios funcionarios habrían recurrido a terceros, incurriendo en un delito que podría acarrearles muy severas sanciones. 


Eduardo Márquez,
Presidente de FECOLPER
Casualidad o no, lo cierto es que los periodistas comprometidos en estos casos son los mismos que, en sus programas radiales, critican de manera constante los actos de la actual Administración y no ocultan el pesar que los embarga porque el anterior Gobierno haya llegado a su fin.  

Y son los mismos a quienes la Alcaldía y sus institutos descentralizados han dejado de pagar las gruesas sumas que antes devengaban, en un acto que ha sido respaldado por dirigentes cívicos, veedores y periodistas.


Pacto por la Transparencia
Al iniciar sus mandatos en enero de este año, tanto la alcaldesa de Cartagena como el gobernador de Bolívar, en presencia del Vicepresidente de la República Francisco Santos, suscribieron el Pacto de Auditorías Visibles y Transparencia, denominado antes Pacto por la Transparencia.

En materia de campañas institucionales, contempla este acuerdo que "la administración se compromete a desarrollar un procedimiento transparente para una distribución eficaz, objetiva, descentralizada y pública de la contratación de la pauta publicitaria, tanto en las entidades centralizadas como descentralizadas".

Es decir, un acuerdo para cumplir la Ley, lo que puede parecer inocuo o, al menos, redundante. No obstante, según sus suscriptores, su objeto es sobre todo pedagógico: que a todos les quede claro que no va a permitirse que se vuelvan a concentrar las pautas oficiales en pocas manos. Que, cuando se requiera adelantar alguna campaña publicitaria, se observarán estrictamente los principios de la Contratación Pública, pero también se considerarán los antecedentes éticos, morales y profesionales de cada uno de los oferentes. Y que para ello, el Pacto dispone la coordinación de la Fundación para la Libertad de Prensa.
<<< Ir a Capítulo X
Vea otros capítulos:
Capítulo 1. - De cómo, en un sector del periodismo local, particularmente en ciertos noticieros radiales,  los méritos reconocidos a un funcionario suelen ser proporcionales al 'sobre' o la cuña que se reciba. O peor aún, de cómo la honra de una persona está ligada a la suma de dinero que un enemigo de la misma esté dispuesta a pagar.
Capítulo 2. - "La Voz del Sinchi", un singular relato sobre una extorsión periodística (en "Pantaleón y las Visitadoras", de Mario Vargas Llosa), que retrata de cuerpo entero varios casos locales.
Capítulo 3. - ¿Deben los periodistas tomar partido de cara a unas elecciones? Qué piensan sobre el tema ciudadanos del común y reconocidos articulistas locales.
Capítulo 4. - ¿Cuántos empleados tiene y cuál es el presupuesto de la Oficina de Prensa de la Alcaldía? Un somero estudio de cómo se maneja la dependencia que tiene entre sus objetivos mostrar a la ciudadanía las acciones del Ejecutivo, pero que, de acuerdo con los resultados de una gran encuesta contratada por el proyecto Cartagena Cómo Vamos, ha sido un rotundo fracaso.  
Capítulo 5. - ¿Qué puede hacerse desde la Academia y los propios medios para corregir el rumbo y recuperar la credibilidad perdida? Comentarios y sugerencias de políticos, dirigentes cívicos, académicos y periodistas.
Capítulo 6. - Los casos de periodismo mercenario en Cartagena han sido tema de debate en diversos foros. Según el periodista boliviano Alfonso Gumucio, este tipo de individuos prolifera porque "los periodistas sin ética son una mercancía barata, que se compran y se venden fácilmente".
Capítulo 7. - El tema del periodismo al servicio de intereses particulares y en detrimento del interés común es tema de debate en todo tipo de escenarios. Qué puede hacerse desde la academia para combatir ese mal es lo que intentan responder algunos alumnos y docentes.
Capítulo 8. - Cómo es el fenómeno en otros países. Lo qué ocurre en Cartagena en época preelectoral. El caso de periodistas al servicio de causas políticas pagados por los gobernantes de turno.
Capítulo 9. - Los periodistas mercenarios en Cartagena. Cuánto gastan las dependencias de la Alcaldía en varios comunicadores que, como señala la sabiduría popular, "tienen una toalla mojada en la boca".
Capítulo 10. - Cuánto pagó en 2007 la Alcaldía, por supuestos servicios publicitarios, a varios periodistas cuya labor más visible fue la defensa ciega y apasionada de su desprendido contratante. El caso, que es  mostrado en varias universidades como ejemplo de violación a la ética periodística, ha sido puesto ya en conocimiento de los órganos de control.
Capítulo 12. - Desde la perspectiva de varios estudiantes de las facultades de comunicación social de las universidades de Cartagena, Tecnológica de Bolívar y Jorge Tadeo Lozano, un análisis del periodismo radial que se practica en Cartagena.
Capítulo 13. - De cómo el veterano periodista Pablo J. Caballero confiesa que él, todos los años, se rebusca postulando un funcionario como "personaje distinguido", y de las razones por las cuales presentó a su colega Hundelshauseen al abogado Santamaría.
El enérgico señalamiento fue realizado, no por uno de los tantos críticos que merecidamente se han ganado en Cartagena los periodistas radiales que ensalzan o vituperan a los servidores públicos dependiendo de si les dan o no pauta oficial, sino por el Presidente de la Federación Colombiana de Periodistas, Eduardo Márquez, quien, en el marco

del Congreso 101 de la Unión Nacional de Periodistas de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, realizado en Belfast a mediados del mes de abril, señaló que ello es debido a que, salvo contadas excepciones, "los empresarios de los medios no pagan salarios -como exige la ley-, ni siquiera honorarios, sino con un arbitrario derecho a vender publicidad;  y, como si fuera poco, arriendan los espacios informativos o de opinión, de tal manera, que los periodistas colombianos son los únicos profesionales del mundo que deben pagar para poder trabajar".
"No se puede ser buen periodista sin antes ser buena persona": Javier Darío Restrepo

Según el maestro, "el periodismo debe estar en todo momento al servicio de la sociedad en general y no de ningún interés privado en particular".

Casi desde su fundación en 1995, Aguas de Cartagena, Acuacar, ha pagado fuertes sumas mensuales al locutor Fernando Marimón Perea, y durante esos trece años dicha empresa, para el comunicador, fue "la mejor del país" y sus sucesivos gerentes "unos auténticos ciclones de la sensibilidad social". No obstante, por instrucciones de la presidente de su Junta Directiva, la alcaldesa Judith Pinedo, desde hace dos meses Acuacar suspendió los polémicos pagos, y desde entonces, según Marimón, la empresa es "la peor del mundo" y su nuevo gerente "un cachaco insensible". Pero el caso de Acuacar no es el único que muestra porqué, para ciertos periodistas, que los funcionarios sean o no "decentes y capaces" depende de que estos pauten, o dejen de pautar, en sus programas o noticieros. Según diversas fuentes, igual sucedió con Cardique, durante la administración de Guillermo Ariza, y más recientemente con el concesionario del Alumbrado Público, a cuyos directivos el mismo Marimón dejó de considerar "fenómenos de la sensibilidad social" cuando éstos, por las razones que fueran, decidieron prescindir de sus gravosos servicios.  
Ir a Capítulo XII >>>
Marzo de 2008