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CONSTANCIA

Los concejales, abajo firmantes, en función de las competencias que nos otorga la constitución, la ley y el reglamento de esta corporación, nos permitimos presentar, a manera de constancia, a la Administración Distrital, la siguiente solicitud:

Retirar el proyecto de acuerdo "POR EL CUAL SE AUTORIZA AL ALCALDE DISTRITAL PARA LA ASUNCION DE COMPROMISOS CON CARGOS A PRESUPUESTOS DE VIGENCIAS FUTURAS ORDINARIAS PARA FINANCIAR PROYECTOS DE INFRAESTRCUTURA EN LOS SECTORES DE EDUCACION, DEPORTE, SANEAMIENTO BASICO Y TRANSPORTE - VIAS EN EL DISTRITO TURISTICO Y CULTURAL DE CARTAGENA DE INDIAS, Y SE DICTAN OTRAS DISPOSICIONES, hasta  tanto se tenga en cuenta las siguientes

Consideraciones:

Que se hace necesario adelantar un proceso de socialización ante los estamentos de la ciudad - gremios, universidades y sectores comunitarios - para que se  estudie a profundidad el contenido, utilidad y alcance del proyecto de acuerdo mediante el cual  se comprometen vigencias futura ordinarias, para la construcción de un conjunto de obras propuesto por el gobierno.

Que tenemos que entender, sobretodo, que el poder de representación que tiene la Corporación edilicia tiene limites, tratándose - principalmente - de un iniciativa tan importante, bajo el modelo de democracia participativa establecida en la constitución del 1991.

Que los concejales en nuestra condición de servidores públicos estamos obligados a ejercer nuestras funciones dentro del marco estricto de lo que establece la constitución y ley,  y atendiendo los principios que orientan la función publica, como el de la moralidad, transparencia y la legalidad. Por lo que resulta excesivo, en ejercicio de nuestras competencias, sacar adelante esta iniciativa, que avanza bajo la sombra de tantas inquietudes.

Que cualquier proyecto de acuerdo que este a consideración de esta corporación nos obliga a tener en cuenta - de acuerdo a las normas vigentes -  no solo el examinar los aspectos de orden legal, sino  a detenernos  en aspectos de otra índole - política  o social - que justifique su  conveniencia.

Que es obligación de esta corporación velar, desde la óptica de nuestras funciones, que el manejo de los recursos públicos se haga dentro de un ejercicio correcto, ponderado y planificado de la contratación, sobre todo porque de ello depende poder cumplir con los fines del estado.

Que es cierto que las vigencias futuras están autorizadas por la ley 819 de 2003, pero que no es menos cierto que el uso inadecuado de esta figura de orden presupuestal, cuando afecta o limita la gobernabilidad de las entidades territoriales, pueden generar situaciones de inestabilidad políticas y financieras. Lo que puede constituir, incluso, causal de mala conducta para los concejales, que las autoricen sin tener en cuentan todos los requerimiento de ley, como lo ha señalado reiteradamente la Procuraduría General de la Nación.

Que no se puede - simplemente - usar esta figura presupuestal como un simple mecanismo financiero, para anticipar los recursos de otras vigencias, porque entonces estaríamos frente a una operación de crédito publico, como anota la Contraloría general de la Nación en la circular, firmada conjuntamente con la Auditoria general de la Nación, de fecha 05 de agosto de 2011.

Que su razón de ser está enmarcada - en su esencia - exclusivamente a financiar y planificar proyectos de gran envergadura, para lo que se hace necesario superar las limitaciones de la anualidad en materia presupuestal. Por lo que vemos extraño que el proyecto comprendan un conjunto de obras que bien pueden contratarse y ejecutarse sin tener que recurrir a esta figura presupuestal.

Que la falta de planificación presupuestal tiene como defecto, no contar con un estudio serio y confiable sobre  la capacidad de endeudamiento del distrito, lo que no solo puede llevar a afectar la gobernabilidad, sino que para cubrir futuros deficits presupuestales, no seria raro que en el futuro se recurra a aumentar la carga tributaria a los contribuyentes.

Que la autorización del Confis no debe ser una instancia meramente formal, porque es necesario conocer la verdadera capacidad de endeudamiento del distrito, para determinar cual debe ser el monto máximo en dinero que se compromete y demás condiciones  -  modo y plazo, porque como determina la ley; estas deben consultar las metas plurianuales del marco fiscal de mediano plazo.

Que el actual gobierno tuvo la oportunidad dentro del proceso de empalme y el estudio en conjunto con el concejo del presupuesto del 2012 incluir presupuestalmente el rubro de vigencias futuras, el cual no quedo claramente establecido, lo cual traspasa los principios de establecidos en el estatuto organico de presupuesto.

Que el Distrito carece - hoy - de un estudio serio, que nos diga a cuanto asciende un estimativo real de las contingencias judiciales o cuanto es el costo de los gastos de personal una vez se realice la reestructuración de la nomina del distrito, para que de manera real se pueda establecer la capacidad de endeudamiento del Distrito en el cuatrenio, mucho mas si se tiene en cuenta, que como lo determina la ley, todos los compromisos que se adquieran bajo la modalidad de vigencias futuras- sumados  los costos de mantenimiento y administración- no pueden exceder la capacidad de endeudamiento de la entidad territorial.

Es importante resaltar en este punto, que el proyecto de acuerdo presentado, contiene un listado de obras, con simples datos aproximados de sus costos (no se han conocido por la corporación estudios previos de cada obra que justifiquen su valor, ni los diseños definitivos que contempla la ley para aprobar vigencias futuras), lo que definitivamente impide al concejo hacer un análisis serio del endeudamiento que está asumiendo el Distrito con la aprobación de ejecución de estas obras con vigencias futuras, y sin ese análisis no hay duda que existiría violación de la ley en esta materia, y evidente desatención de las circulares expedidas por la Contraloría y Procuraduria General.

Por otra parte, resulta extraño, que la administración, incluya en el proyecto obras financiadas con recursos de la vigencia 2012 pero cuya ejecución supera la anualidad, y ahora esté solicitando autorizaciones para contratación de obras publicas con vigencias futuras, cuando a la fecha es evidente su incapacidad en la ejecución de recursos en esta materia. En todo el año 2012, no ha podido ejecutar los recursos del año que estaban destinados para obras, como se constata con la información arrojada por el Portal Unico de Contratación, pues solo ha abierto tres procesos licitatorios de obra publica en el año, y ninguno ha sido ni siquiera adjudicado, es más, se encuentran descartados o terminados anormalmente, por lo que resulta valido hacerse la pregunta: ¿Cómo puede el gobierno solicitar autorización para contratar con vigencias futuras un sinnúmero de obras publicas, cuando ha demostrado hasta la fecha su incapacidad para ejecutar los recursos del propio año 2012 para realizarlas?

Finalmente, reiteramos que es obligación de la administración hacer mayor claridad a la ciudad y a esta corporación sobre este proyecto de acuerdo, que comprometen vigencias futuras ordinarias. Por lo que sugerimos retirarlo mientras se superan las dudas expuetas anteriormente y se restablezcan los factores de gobernabilidad perdidos. Llevar su socialización a las fuerzas vivas de la sociedad. Tener en cuenta la capacidad de endeudamiento del distrito, revisando los impactos que la deuda púbica a sufrido, como consecuencia del crédito de los cien mil millones de pesos, realizados por el anterior gobierno, el déficit de mas de sesenta y cinco mil millones denunciados por el gobierno actual, contingencias judiciales y costos de funcionamiento, presupuestar debidamente las vigencias futuras en el acuerdo de presupuesto del 2013 y se incluyan los diseños definitivos y costos ajustados, para no improvisar e incurrir en fallas disciplinarias mutuas.

El actuar con un máximo de cordura y responsabilidad - en estos momentos de crisis - es el mayor servicio que puede ofrecer esta corporación y el gobierno a la comunidad. Nunca deja de ser oportuno recordarnos todos, que la prudencia es la mejor consejera del gobernante.