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El futuro laboral de cerca de 80 médicos que trabajan en los Centros de Atención Permanentes (CAP) en Cartagena es incierto. Así lo asegura uno de ellos, que pidió reserva de su identidad por temor a represalias en el campo profesional.

El problema radica en la terminación del contrato con la empresa KSC Suministros S.A., razón por la cual la gerente de la ESE Hospital Local Cartagena de Indias, Verena Polo Gómez, ordenó, mediante la resolución 539, la apertura de una convocatoria para “contratar la prestación de servicios de apoyo a la gestión de los servicios asistenciales de la ESE”.

Según el objeto del contrato, la empresa contratada debe suministrar profesionales para cubrir “servicios asistenciales de salud de urgencias, atención en el servicio de procesos ambulatorios de urgencias, hospitalarios de apoyo de diagnóstico, soporte terapéutico, del servicio farmacéutico, salud oral, procesos ambulatorios de consulta externa, promoción de la salud y prevención de la enfermedad”.

Este contrato, por valor de $3.326.129.761, fue adjudicado a la empresa vallecaucana Endosalud de Occidente S.A., creada en 2008, representada legalmente por Martha Cecilia Caracas Montaño y “dedicada a atender, específicamente, patologías gastrointestinales, como fruto de las necesidades manifiestas de la población del suroccidente colombiano”. La convocatoria fue abierta el 16 de octubre y el contrato fue adjudicado 13 días después, el 29 de octubre.

Solicitudes

A esta convocatoria pretendían participar dos empresas más: KSC Suministros S.A. y Coltempora S.A. La primera solicitó a la ESE Cartagena de Indias que la propuesta presentada por Endosalud de Occidente fuese rechazada y la convocatoria se declarara desierta por no existir oferentes.

Entre las razones que da KSC Suministros para proponer prescindir de la propuesta de la empresa vallecaucana está que “la empresa Endosalud, que aparece como única oferente en la convocatoria, no cumple con uno de los factores habilitantes como es la experiencia requerida, ya que, como se demuestra en los documentos de la oferta (...) los contratos celebrados son de objeto totalmente distinto al requerido por la ESE Hospital Local Cartagena de Indias en su convocatoria”.

Por su parte, Coltempora S.A. solicitó claridad respecto de quiénes podían participar en la licitación porque, según la empresa “parece que se hubiese creado una nueva forma de intermediación en Colombia poco conocida”.

Otra de las aclaraciones que también solicita esta empresa es si el objeto social es el suministro de personal, ya que se exige la actividad de consultor dentro del pliego de condiciones, y esta actividad “no tiene nada que ver con el objeto que esta exige para la misma (...), lo cual indica, claramente, la direccionalidad de este proceso para una empresa específica”, y que, en ese sentido, se viola el derecho “a la igualdad y la pluralidad de oferentes”.

A este señalamiento, la ESE contestó que no es cierto que la convocatoria esté direccionada a una empresa en particular puesto que toda “persona jurídica, sociedad, consorcio o unión temporal” que considere que puede ejecutar y cumplir a cabalidad el objeto de la convocatoria, puede participar.

La contratación

“Nos ponen a coger fichas en una casa, no nos explican nada y nos hacen firmar contratos de rapidez”, expresa uno de los médicos afectados. Estas condiciones de falta de claridad han obligado a muchos médicos a no firmar contrato alguno, incluso, a no asistir a sus lugares de trabajo. Sin embargo, otros médicos están trabajando sin contratación, con la esperanza de que su situación laboral les sea esclarecida.

Karen Mouthón, una médica general que desde hace 2 años y medio presta servicios a la ESE, muestra su descontento con el “cambio sospechoso” de bolsa de empleo y asegura que ni ha firmado, ni firmará el nuevo contrato porque está “cansada” de que se juegue con su trabajo y su tiempo. “Fui a revisar y las cesantías de 2011 nunca fueron consignadas. Supuestamente, en enero nos contratará directamente la ESE pero no nos dicen nada en absoluto”, dice Mouthón.

A esto se les suman las condiciones de trabajo de los médicos que prestan servicios en los CAP. “Nuestro trabajo es de muy alto riesgo. No tenemos seguridad, y ahora, ni prestaciones sociales”, expresó un médico consultado. Según la Gerente de la ESE, se llegó a un acuerdo con la Policía para que se brindara seguridad en los centros de salud. El domingo pasado, la Urgencias de la clínica San José de Torices fue cerrada por el cuerpo médico por enfrentamiento entre pandillas.

Uno de los contratos firmados por uno de los médicos indica que este es por término fijo de 30 días —hasta el 30 de noviembre de 2012—, correspondiente al periodo de prueba, para desempeñarse como médico en el CAP La Esperanza.

La Gerente de la ESE –por el contrario- señaló que la situación está clara y que lo que sucede es que “todo cambio genera traumatismos. El tema está superado. Desde el viernes hasta el lunes la nueva empresa contratada se desplazó hasta los CAP para legalizar los contratos y así no entorpecer el trabajo de los médicos”.

Así mismo, afirmó: “Muchos del cuerpo médico, entre esas, auxiliares, les faltan papeles para legalizar un contrato. De hecho les puse el contrato hasta el 30 de noviembre para que legalicen los papeles, que son los que exige la ley”.

Otra incomodidad expuesta por el cuerpo médico es que no están contratados directamente por la ESE, lo que se traduce en retrasos en los pagos, así como la desigualdad de salarios. “No recibimos ni la mitad de lo que les pagan a los de planta”, dijo uno de los médicos. El contrato por servicios médicos al que tuvo acceso este diario está estipulado en $2.061.014.

La Gerente explicó que estaba haciendo las gestiones para hacer la contratación directa, y que está organizando la planta de cargos que será presentada a la autoridad nacional para su aprobación. “Eso puede demorar 5 o 6 meses, pero será algo positivo y que se tiene que hacer por ley”, dijo. El Universal trató de contactar a un representante de Endosalud, en Cali, pero no fue posible hasta el cierre de esta edición.

Protestas

En agosto de este año, empleados de la ESE protestaron por el atraso en los pagos por parte de la empresa KSC Suministros. En su momento, el presidente de la Asociación Nacional Sindical de Trabajadores y Servidores Públicos de la Salud, Anthoc, Roberto Bustamante, explicó que el problema se debía a que “la vinculación del personal no es directa”.

Verena Polo Gómez dijo que ella estaba al día con la empresa que debía pagarle al personal. Hoy, Polo Gómez asegura que también está al día con los pagos a KSC, que ya dejó de prestar sus servicios, sin embargo, en una reciente comunicación enviada a los empleados suministrados por esa empresa por el gerente de KSC, Juan Carlos Díaz Villalba —publicada por el portal Metro — se señala que la ESE está debiendo saldos de contratos pasados del 2011 y 2012 y que, hasta el 23 de octubre de 2012, no había sido pagado lo concerniente a agosto y septiembre de 2012.

La situación médica se torna más delicada si se tiene en cuenta que en la época de Fiestas de la Independencia aumentan las emergencias, sin embargo, muchos médicos aún trabajan sin tener una situación contractual definida.
        SALUD