Copyright 2010. All Rights Reserved. www.revistaelmetro.com

::.Síganos también  en--.>
De constancia a proposición
Por Andrés Betancourt González *

* Concejal de Cartagena, Odontólogo; especialista en Gobierno y Gestión Pública; y en Mercadeo y Finanzas. Fue Jefe del Departamento de Investigaciones de la Universidad de Cartagena.
En el primer momento que convocaron a extras para estudiar y aprobar unos proyectos de acuerdo para desarrollar e implementar instrumentos normativos que le permitieran al alcalde ejecutar el plan de desarrollo se empezaron a suscitar inconvenientes que terminaron en lo que la opinión publica conoce claramente, enmarcado en una gran actividad de discusión y poca efectividad de aprobación; en efecto ningún proyecto de acuerdo fue aprobado, todos surtieron las audiencias públicas, otros quedaron en primer debate y el controversial y tormentoso 'vigencias futuras' fue archivado, con la posibilidad de volver a ser presentado.

Empezaron los rumores y las reacomodaciones en el Concejo lo que permitió evidenciar que algo ocurría; entre intereses y convicciones el estudio del dichoso acuerdo empezó a generar malestar no solo al interior del Concejo, sino por fuera, columnistas, ciudadanos del común, tweeteros, Facebook, la prensa y los medios de comunicación nacional se alertaron, los gremios y sectores sociales se sorprendieron y hasta los organismos de control giraron la mirada hacia Cartagena, hoy con la firme convicción y certeza de que vigilan de manera atenta el comportamiento de los funcionarios y servidores públicos, no somos un Concejo ni una administración mas de los 1.123 municipios de Colombia, hoy por hoy somos el primero en vigilancia administrativa y control social.

Siete concejales analizamos la situación política y el proyecto de acuerdo en sus aspectos de legalidad y de conveniencia, concluyendo que ni era el momento ni contenía los estudios jurídicos que exigen este tipo de proyectos; la Ley 819 de 2003 exige que las vigencias futuras sean y solo sean para obras de gran envergadura, que tengan que comprometer varios periodos fiscales, el resto se deberán cumplir en las respectivas anualidades previstas en el estatuto orgánico de presupuesto.

Todo esto sumado a las consideraciones políticas que tiene sumida a Cartagena en un caos de incertidumbre, nos obligó con sensatez a presentar nuestras consideraciones en una simple constancia, por no contar con la mayoría obligada para aprobar una proposición.

Día a día aparecían más y más argumentos de todo tipo, hasta una apertura de investigación de la Procuraduría a los concejales y al alcalde de Bucaramanga, por situación similar, excepto la crisis política, para que tomara fuerza inercial la constancia y terminara convirtiéndose en proposición.

Lo que empezó como una constancia firmada por una coalición minoritaria de siete concejales, los colegas Vicente Blel, Boris Anaya, Saray Aguas, David Múnera, William Pérez, Rafael Meza y este servidor, terminó en la proposicion que archivó el susodicho proyecto de acuerdo, fue asumida por la comision de ponentes y la Comisión de Presupuesto porque definitivamente no había otra salida diferente. Siempre tuve presente que estaban en juego los impuestos de todos los cartageneros y no de unos cuantos.






concejalandresbetancourt@gmail.com


     OPINIÓN